Los humanos somos indiscutiblemente impredecibles, en consecuencia nuestras actitudes se manifiestan de igual modo. La herencia, el entorno y nuestra propia esencia son los elementos fundamentales que moldean nuestras conductas....

En cada cuento o escrito se encuentran enmarcados un comportamiento diferente, una naturaleza diferente, un demonio diferente....

martes, 27 de enero de 2015

Envidia.


Napoleón Bonaparte dijo: La envidia es una declaración de inferioridad.

Cuánta razón hay dentro del pensamiento del emperador de Francia, se me ocurre que cuando lo escribió estaría pensando en todos aquellos que no se aceptan a sí mismo.
Como sentimiento destructivo creo que es uno de los peores, pues no sólo afecta a quien lo padece, sino también a quienes va dirigido, pues quien envidia de alguna manera dejará traslucir su sentir…..


Es penoso que no puedan internalizar el significado de “individuo” , que los seres humanos somos “individuales”, “únicos”, por consiguiente cada uno de nosotros cumpliremos un rol determinado dentro del universo, con aciertos y desaciertos, cada uno con talentos, condiciones, circunstancias y medios completamente diferentes, pero aún así son valiosos de todas las formas posibles, por ello, creo que debemos conocernos, reconocernos y aceptar nuestras limitaciones, para procurarnos una calidad de vida sana y tranquila.


A quién no le gustaría tener la voz de María Callas, la ductilidad corporal de Julio Bocca, el talento artístico de Meryl Streep o el dinero de Steve Jobs, supongo que a todos, sucede que ellos son ejemplares únicos igual que nosotros, pero el envidioso derrocha incorrectamente sus energías pretendiendo ser como…., o tener lo mismo que tiene…., alegrándose por los fracasos o sufriendo los éxitos ajenos, provocándole un daño y sufrimiento interno importante, mientras que si se limita a “admirar” otros talentos u otros logros personales, tal vez podría centrar sus energías en sí mismo y mejorar muchas de sus propias condiciones, lo cual le daría paso al crecimiento y a la libertad……




7 comentarios:

  1. Hola:

    Por estar envidiando las flores del vecino olvidamos regar nuestro propio jardín.

    Abrazos.

    ResponderEliminar
  2. Admirar creo que no es malo, uno admira una obra de arte u otra cosa que le mueve algo bueno dentro del alma.
    La envidia sí pienso que es un sentimiento horrendo de gentes que se sienten fracasados, a veces sin serlo pero ven lo ajeno más bonito, valioso o brillante, deben sufrir mucho y sí, puede que hagan daño, por lo menos a si mismos.
    Te deseo un lindo fin de semana.Besos

    ResponderEliminar
  3. Creo que ya te lo haía dicho, eres toda una estudiosa del comportamiento humano. De todos los males sociales, la envidia es el peor de todos, carcome al que la siente y perjudica al que es de3positario de ella. Es triste, pero muchos son los que vivn a través de los otros, envidiando lo que tienen los otros.


    Besos bermejos.

    ResponderEliminar
  4. Hola cantares,
    Admirar es gratificante para nuestro espíritu y un estímulo para seguir creciendo.

    Abrazos!!!

    ResponderEliminar
  5. Hola Lynette,
    Es un placer tu visita!!!
    Ya sabes, me gusta mucho abordar temas relacionados con las conductas o actitudes humanas, particularmente me hace bien y me ayuda a crecer...
    Un fuerte abrazo.

    ResponderEliminar
  6. Cuando estás insatisfecho contigo mismo vuelcas tu amargura envidiando a otros, y pasamos la vida condenando los éxitos y el talento de los demás. Por envidia también nos dejamos influir por la visión de los demás, de esa manera, sólo pensamos en nuestras carencias.
    Como me gusta mirar el lado positivo de la vida creo que, la envidia también puede ser un maestro que nos revela los talentos innatos que todavía tenemos por desarrollar...
    Buen tema para pensar.
    Un abrazo querida amiga

    ResponderEliminar