Los humanos somos indiscutiblemente impredecibles, en consecuencia nuestras actitudes se manifiestan de igual modo. La herencia, el entorno y nuestra propia esencia son los elementos fundamentales que moldean nuestras conductas....

En cada cuento o escrito se encuentran enmarcados un comportamiento diferente, una naturaleza diferente, un demonio diferente....

lunes, 25 de abril de 2011

Pasión egipcia.( Parte I)


Apenas con dos años edad, Fiorella ya se paraba en puntas de pie donde se podía evidenciar su innata condición, aún cuando caminaba, cuando se sentaba o simplemente cuando se quedaba de pie. Hija menor de una familia tipo, Rodolfo y Laura, estaban muy orgullosos de su hija, única mujer en toda la familia, también mimada por Leandro su hermano.
Su infancia, enmarcarda por el amor, tal vez excesivo, la vivió intensa y feliz capitalizando todo lo que la vida le estaba ofreciendo. La afinidad que tenía con Liz, su tía directa, era básicamente incomprensible por la gran diferencia de edad entre ellas, pero sin embargo Fiorella, en cuanto podía, se escapaba a su casa o a su estudio para emularla. Liz era una destacada bailarina de danza flamenca, quien supo pisar grandes escenarios dejando huellas.

Sin alcanzarle el zapateo y el cante jondo, Liz comienza a darle forma a una vieja idea respecto a profundizar en los orígenes, comenzando a tomar clases de danza árabes, a lo que Fiorella, ya instalada en plena adolescencia, la sigue sin pensarlo..
Incentivada por su madre y su tía, dedica a esa disciplina una buena parte de su tiempo, demostrando una ductilidad en ese cuerpo tan bien delineado, que parecía como que no tuviera huesos. Liz, ya se estaba retirando de la danza, debido a unas dolencias físicas, pero no obstante,  incentivó y acompañó a su sobrina en todas las presentaciones teatrales. Fiorela, ya rebautizada con el nombre de Farida  cuyo significado musulmán es  “belleza incomparable”, se había convertido en una de las mejores bailarinas del país, Liz no dejando escapar la oportunidad y embelesada por el talento de la joven insiste con la idea que debía recoger mayores conocimientos en los orígenes.
La mañana estaba soleada en las inmediaciones del aeropuerto de Ezeiza, toda la familia se había reunido allí para despedirla, entre besos, abrazos y lágrimas, Fior con su boleto en la mano corre a abordar el avión cuyo destino es El Cairo.

Ya en la tierra de los faraones, se dispuso a tomar un baño en el hotel, pues el calor de junio era agobiante, la temperatura rozaba casi los 40° C típico para esa altura del año, luego salió a hacer un reconocimiento de la zona, se internó por la calle Bab El Bahr, pudo ver en esa calle un centro cultural italiano, suspiró al ver ese edificio, la hizo sentir menos sola, pero antes de regresar a almorzar su paso fue por el Teatro de la Opera, quería ver ese maravilloso e imponente edificio de estilo islámico. Dio vuelta por la esquina, decida a no entretenerse más y volver al hotel, pues su cuerpo le reclamaba alimentos, pero se enfrentó con un edificio vestido con un enorme cartel que rezaba “Conservatorio de danzas” director: Amir Kamal, era allí donde debía hacer su capacitación!!

Comenzó sus clases con el profesor Yamil, tenía referencias que era mucho mas estricto que el mismo Amir, pero no era mucho el esfuerzo para ella, su cuerpo se entregaba a la música, acentuando los golpes de cadera y de pecho al compás de la percusión, Amir la contemplaba desde su estudio vidriado.
Aprendió nuevas técnicas, pero simultáneamente estudió junto a Yamil una coreografía basada en una historia de amor de príncipes y princesas, planificada para estrenarla antes de fin de año en el teatro de la Opera. La primera bailarina se lesionó un pié y decididamente Yamil, sin consultar a Amir, convoca a Farida para el rol de la princesa, pero lo que todos ignoraban, excepto Yamil, es que el primer bailarín sería Amir.

Desplegó todo su talento en Raks al shark, (danza del vientre) parecían uno solo por lo bien complementados y sincronizados, era como si hubieran bailado juntos desde siempre,  la escena más emocionante de la obra fue el rescato y el posterior beso, un beso que no estaba ensayado, sin embargo el público advirtió y aplaudió tanta pasión reflejada.
A partir de allí, entre Farida y Amir se produce un extraño acercamiento, había muy poca diferencia de edad, él apenas le llevaba cuatro años y en horas libres  se ocupó de hacerle conocer su ciudad y contarle un poco la historia, esa que no se escribe en los libros. Ella le comentó mucho de Buenos Aires, y también le habló de Fiorella. Entre otras cosas le comentó que había alquilado una camioneta de 4x4 para el fin de semana, pues tenía previsto salir a conocer más.

Así fue como ese invernal sábado partió rumbo al gran Desierto Blanco, y conocer sus Oasis, tenía curiosidad por visitar el Oasis de Kharga por su arqueología y su destacado Templo de Hibis. Estaba atardeciendo, un espectáculo maravilloso en el desierto, sus ojos devoraban el panorama, hasta que de pronto ve a lo lejos la figura de un beduino cabalgando hasta acercársele, lo mira y le regala su mejor sonrisa….era Amir, le ayuda a montar el caballo detrás de él,  cabalgando el atardecer de ese mágico desierto. Llegan hasta su carpa y la invita a pasar, le prepara algo de beber y de comer, charlan, se ríen, se aproximan, se miran a los ojos y se funden en un beso apasionado. Delicadamente la recuesta en el piso de la carpa y lentamente le ayuda a quitarse la ropa, mientras él también se va despojando de la suya, se acariciaron, se recorrieron, hicieron el amor, con mucha dulzura y desbordados de pasión a la vez, disfrutando plenamente sus cuerpos fundidos en uno solo.

Había transcurrido casi un año desde su llegada y a Farida se le estaba venciendo el tiempo, Amir lo sabía, pero desde el inicio de esa relación, jamás se habían planteado nada, se veía un futuro complicado, había que romper algunos obstáculos, la distancia y la diferencia cultural, era evidente que ambos tenían miedo….
A escasos días del regreso de Fior, Amir le dijo que arbitraría todos los medios para dejar su Instituto en manos de Yamil, pues estaba dispuesto a abrir otro en Buenos Aires, las lágrimas recorrieron el bello rostro de Fior, la emoción no le permitía articular una sola palabra, pero sí pudo abrazar y besar a su amor. La acompaño al aeropuerto internacional de El Cairo, se despidieron con un interminable abrazo y besos y con un hasta luego amor…..




2 comentarios:

  1. Sibaris antes que nada Felizzzz Cumpleee atrasado, y si somos casi gemelas y de seguro eres terrible jjja, como yo.
    Ya me enganchaste con la novela, me imagine un montón de cosas, la ambitación misteriosa, esos paisajes entre el desierto y Bs As, y ese amor entre Fio y Amir, que parece incomensurable.
    Me gusto mucho!! Espero la continuación y algo seguro va a suceder mmmm que intriga.
    Besitossss muahhhh
    Y ya me llevé el regalito, mil gracias, es tan importante poder plasmar sentimientos así como tu lo haces.

    ResponderEliminar
  2. Hola Melody!!! jajajaja no dudes que soy terrible!!!

    Este cuento lo escribí, hace mucho tiempo y como verás nada tiene que ver con el estilo de cuentos referidos a nuestras conductas y vicios, es una bella historia de amor. Sinceramente me dió pena dejarla en mi máquina solita y decidí subirla, pero para esto ya escribí su segunda parte, echándole un demonio para que encaje con el resto. Esta segunda parte la subiré el proximo mes, pues en este momento se encuentra participando en un concurso, que si bien tiene relación, se puede leer en forma independiente...
    Te dejo un abrazo enorme taurina!!!

    ResponderEliminar