Los humanos somos indiscutiblemente impredecibles, en consecuencia nuestras actitudes se manifiestan de igual modo. La herencia, el entorno y nuestra propia esencia son los elementos fundamentales que moldean nuestras conductas....

En cada cuento o escrito se encuentran enmarcados un comportamiento diferente, una naturaleza diferente, un demonio diferente....

jueves, 20 de octubre de 2011

Verborragia.

Los discursos inspiran menos confianza que las acciones.
(Aristòteles).


Suscribo totalmente ese pensamiento, las actitudes y los comportamientos hablan mucho màs que las palabras aun mejores adornadas. Nuestras satisfacciones, madurez, personalidad, pensamientos, se reflejan en cada hecho de modo positivo o negativo.
Nos encontramos a diario con personas que no hacen otra cosa que pregonar lo que son, lo que hacen o lo que tienen, sin embargo, dentro los códigos de la comunicación y del sentido comùn, este hecho concreto genera una recepciòn contraria (no eres, no haces y no tienes lo que dices) ya que básicamente los hechos lo demuestran sin necesidad de publicitarlo; además de implicar una importante falta hacia el interlocutor, ya que se lo està subestimando; aquí se me refleja el viejo adagio “ver para creer”.

Si nos detenemos a observar nos encontraremos con otras variedades verborràgicas tales como frente a una pregunta concreta, para lo cual se espera una respuesta breve y concisa, el receptor amplìa extremadamente detalles que en definitiva no revisten importancia. Avanzando un poco màs podremos poner bajo la lupa a aquellos personajes que provocan un diálogo sin que nadie lo solicitara, exponiendo temas personales a su antojo.
Dicen los psicólogos que este fenómeno se da en todas aquellas personas que sufren de stress emocional, tal vez lo sea, pero esa gran necesidad de hablar y a veces de hablar por hablar, tendrá que ver con la soledad, tal vez con frustraciones, o tal vez sea inmadurez cuando mediante los reclamos se busca el reconocimiento.

Hoy màs que nunca hemos podido palpar bien cerca, la verborragia en la clase política, hemos visto y oído discursos cargados de agresiones hacia sus oponentes, crìticas destructivas, ventilación de intimidades indiscriminadas, esos discursos carentes de sòlidos argumentos sòlo provocan efectos contrarios…..
Deberìamos contar hasta diez antes de abrir la boca y emitir sonidos!

4 comentarios:

  1. A esto se lo llama por lo general, "autobombo" necesidad de hacerse notar aunque mas no sea con una mentira vil y calumniadora.

    ResponderEliminar
  2. Hay algunas, que de haber contado hasta diez al menos lo hubiesen superado a Altamira.
    Saludos

    ResponderEliminar
  3. Hola Lita,
    Es una necesidad muy fuerte y evidentemente no lo pueden evitar!!!

    ResponderEliminar
  4. Hola Larabi,
    Hay algunas que la lengua las fue incinerando de a poco hasta convertirlas en cenizas, pero no sòlo por lo lenguaraz sino tambièn por sus mensajes cargados de deseos macabros. Lo mejor que puede hacer es volverse al Chaco y dedicarse a darle de comer a las gallinas y a los cerdos....
    Gracias por venir a visitarme.

    ResponderEliminar