Los humanos somos indiscutiblemente impredecibles, en consecuencia nuestras actitudes se manifiestan de igual modo. La herencia, el entorno y nuestra propia esencia son los elementos fundamentales que moldean nuestras conductas....

En cada cuento o escrito se encuentran enmarcados un comportamiento diferente, una naturaleza diferente, un demonio diferente....

domingo, 19 de febrero de 2012

Indiscreción.- Insensatez

"El corazón del insensato publica, en voz alta, sus pensamientos."
Salomón.

Pareciera ser, que parlotear de tal  o cual persona, revelar secretos y hasta adjudicar argumentaciones falsas de quienes se nos ocurra, nos mantiene a la vanguardia de todo, o nos confiere por un breve espacio cierto tipo de sagacidad, mejor conocida como "viveza";  por lo que podemos apreciar es una práctica que se va propagando como una mecha encendida y  esta condición no es privativa de determinados niveles sociales o géneros, por el contrario, se puede apreciar en todos los órdenes de la vida y en cualquier ámbito.

Si hilamos un poco fino, nos daremos cuenta que “el hablar de mas” tiene que ver con el protagonismo, con el control de una situación y según la opinión de especialistas en psicología, en algunos casos, tiene que ver con el estado mental (reconozco que este último concepto me sorprendió).

¿Cuáles son los motivos que nos empujan a tomar este tipo de actitudes?  ¿Por qué pretendemos tener las noticias de último momento a flor de labios? ¿Qué ganamos difamando a nuestros pares? En qué nos beneficia cuando adjudicamos a otros argumentos falsos? Evidentemente pretendemos impactar demostrando que con un “argumento” sabemos todo; la adopción de una actitud difamatoria revela nuestro propio empobrecimiento comparado con la “víctima” y a su vez osamos poner en su boca palabras que jamás pronunció.

Al fin y al cabo, para el victimario, la víctima es la única responsable por provocar este tipo de situaciones, por lo general es propietaria de ciertas virtudes, tales como la frontalidad, la buena crítica, el talento, la claridad de pensamiento, sus logros, etc., que molestan o duelen mucho y de alguna manera el victimario desea contrarrestar todo eso acometiendo contra ella a su libre arbitrio.

Proceder o hablar mal de nuestros pares habla muy mal de nosotros mismos, nos  coloca en una posición muy pequeña ya que además estamos subestimando a nuestros interlocutores.

 "Aprendamos a bien callar, para que sepamos bien hablar"… (refrán).
"Ha de ser valiente aquél que nos habla con firmeza y nos mira a los ojos, todo lo demás se lo atribuyo a la corbardía" (Cosecha propia).



2 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Muchas Gracias amiga!
      Tita seguirà siendo Grande!
      El tema, nada extraordinario, forma parte de nuestra cotidianidad...
      Besos.

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