Los humanos somos indiscutiblemente impredecibles, en consecuencia nuestras actitudes se manifiestan de igual modo. La herencia, el entorno y nuestra propia esencia son los elementos fundamentales que moldean nuestras conductas....

En cada cuento o escrito se encuentran enmarcados un comportamiento diferente, una naturaleza diferente, un demonio diferente....

viernes, 3 de agosto de 2012

Pasión Egipcia IV


Fue un sábado muy difícil de olvidar, recogieron sus ropas como pudieron y se enfrentaron con una realidad que no esperaban. Amir no tuvo empacho en hacer notar su presencia; sin ningún reparo y con un desparpajo sin igual, le hizo ver a su mujer la gran falta que había cometido; Fior rompió en llanto y Federico la tomó en sus brazos para calmarla, sin embargo Amir, en un acto reflejo, no dudó un segundo en separarlos y asestarle un golpe de puño en el medio del rostro a su amante. Fior, semi desnuda, intentó ayudarlo a levantarse pero el golpe había sido tan fuerte que no podía controlar sus movimientos, su nariz no dejaba de sangrar; perturbada por todo lo que estaba ocurriendo gira la mirada hacia atrás y solo ve una sombra desvanecerse cerca de la salida del local y al segundo escucha el portazo. Amir se había ido, había huido como una rata, como siempre lo hizo; ¿qué podía hacer ahora con ese hombre tendido en el piso sangrando sin cesar? Había que darle asistencia de inmediato, ¿pero cómo?, abrió su cartera, tomó su teléfono e inmediatamente llamó a Liz y le explicó lo sucedido, quien no vaciló en despachar a su amante de turno y acudir rápidamente a la escena. Entre ambas lo ayudaron a incorporarse, lo subieron al automóvil de su tía y lo llevaron a la guardia del hospital más cercano. 

Estaba finalizando la primavera y a pesar de los vientos, el calor del verano próximo se hacía sentir. Lizette había terminado de regar sus plantas y se disponía a marchar al restaurante para supervisar que todo estuviera bien para la noche, respetaban la consigna de satisfacer plenamente a sus clientes. Su auto estaba estacionado en la puerta de su casa y al intentar entrar en él, una mano masculina detiene la acción, nuevamente Amir hizo una nueva aparición, mostraba un talante poco reflexivo y su mirada inquisitiva, por un momento, logró amedrentarla, sin embargo ese estado fue fugaz, le devolvió el mismo tono de mirada y sin permitirle esbozar una sola palabra, inmediatamente adopta una postura intransigente y poco elegante, obligándole a confesar el paradero de Nadir, utilizó los epítetos más escandalosos que conocía y le endilgó toda clase de acusaciones que le vinieron a la mente. Sin embargo, Amir permanecía incólume frente a tanta agresión verbal y con una frialdad finamente meditada, le pidió que intercediera ante su sobrina. Evidentemente se trataba de una negociación, volverían a ver a Nadir siempre y cuando Lizette hiciera su trabajo. Desbordada subió al auto y le dio marcha, sin perder de vista al hombre que había abordado un taxi y sin dudar un solo momento decidió seguirlo; el taxi se detuvo en el aeropuerto metropolitano Jorge Newbery y observó cuidadosamente hacia donde se dirigía, bajó de su auto y pudo advertir que su destino era la ciudad de San Rafael en la provincia de Mendoza. 

Fior sabía que Amir en Buenos Aires representaba un gran peligro, consecuentemente sus instintos maternos la llevaron a proteger a Amina, la había enviado junto a sus abuelos, a la casa de unos primos maternos en Concepción del Uruguay en la provincia de Entre Ríos; allí estaría a salvo de su padre y disfrutaría mucho la estadía. La casa era de grandes dimensiones y suficientes habitaciones para huéspedes, estaba situada en el centro de seis hectáreas de terreno, cuyo contorno estaba delineado por diferentes tipos de árboles que mostraban imponentes siluetas y distintas tonalidades de verdes. Sus pensamientos jamás abandonaron a Nadir y mucho menos su recuperación, no se podía permitir quebrarse, eran demasiadas obligaciones que pesaban sobre ella, la organización del local y de su ballet para la nueva temporada que se aproximaba, tenía que tomar decisiones, sin embargo había momentos en que se paralizaba, sentía que sus preocupaciones la devoraban lentamente, debía tomar al toro por sus astas sin detenerse; ¿de qué manera?, ¿cómo podría desarrollar sus ideas con tranquilidad, sabiendo que su hijo se encontraba a mil kilómetros de distancia?. 

قصر فريدة (El Palacio de Farida) estaba en uno de sus mejores momentos, su tía había firmado convenios con algunas agencias de turismo receptivo y para ese fin de semana en que cerraban la temporada primaveral, tenían todas las plazas ocupadas con grupos que venían de Río de Janeiro, Santiago de Chile y Caracas. No importaba el origen de su público, sólo sabían que debían ofrecerles lo mejor de sí; para ello, Farida había preparado una coreografía muy especial, creada y diseñada por Amir, “El secreto del faraón”, basada en la novela de la escritora francesa Violaine Vanoyeke, obra que habían interpretado cientos de veces, pero en esta oportunidad, su primer bailarín Shamil encarnaría a Alexandros y ella a Melissa. El ambiente de ese viernes por la noche era muy especial, la alegría del público brasilero tan particular, contagió al resto de los comensales, que entre palmas y coros avivaron la velada, se vivió un clima diferente. Pasada la media noche los clientes comenzaron a retirarse y el restaurante fue quedando vacío, ya no quedaba nadie, todo estaba acomodado y limpio para continuar al día siguiente; Fior fue la última en salir, a pesar de su gran cansancio quiso echar el último vistazo y comprobó que no estaba sola, otra vez Amir se había hecho presente. 

Ambos salieron del local y se dirigieron hacia la camioneta que Amir había rentado, durante todo el camino, el silencio fue dueño absoluto de la situación; descendieron del vehículo y entraron a la casa. Inmediatamente, Fior se quitó los zapatos, se dirigió hacia la cocina y preparó café para poder sobrellevar la situación en pleno estado de conciencia. Fue él quien rompió el silencio, se acercó a ella, la tomó delicadamente de un brazo y haciendo abuso de su increíble seducción, le cuestionó profundamente el acto de infidelidad que cometiera aquella noche en el restaurante; su tacto la hizo estremecer como la primera vez que la tocó, Amir advirtió lo que le sucedía a su bellísima esposa y no dudó en conducirla hasta el dormitorio. Como aquella primera vez, en que se encontraron en el desierto, le quitó la ropa lentamente acompañando con besos y múltiples caricias hasta dejarla completamente desnuda, secundado por ella que repitió la acción con extrema dulzura. Se redescubrieron, exploraron cada parte de sus cuerpos, manos y bocas sedientas del otro, fundieron sus cuerpos suavemente, salvajemente, apasionadamente hasta estallar… 

La realidad no tardó mucho en regresar, cada uno tenía mucho para decir, ella manifestó su desilusión y su gran angustia al verlo en brazos de otra mujer, luego la desolación por su huída con Nadir; él intentó protegerla pero ella no se lo permitió e inmediatamente le hizo saber sobre su lamentable partida a El Cairo en búsqueda de su hijo y los terribles malos tratos a los que fue sometida en un país cuya cultura difería notablemente, donde el respeto hacia la mujer se situaba muy lejos de todo entendimiento. No había dudas que Amir la amaba con toda su alma, sin embargo no sabía si podría luchar contra su propia naturaleza. Había llegado su turno para hablar y con mucha firmeza le confesó que su huída fue provocada por la vergüenza y el remordimiento que sintió luego de aquel episodio y la falta de coraje para mirarla a los ojos. Jamás había salido del país, sólo había atinado a tomar algunas pertenencias y a su hijo, para luego marchar a la provincia de Mendoza, en donde Yamil, su socio en El Cairo, se había establecido en San Rafael, en donde había inaugurado una nueva escuela de danzas folclóricas egipcias, quien le había dado alojamiento sin condiciones y en honor a la hermandad. 

Nuevamente la vida le había cambiado las reglas de juego, la familia volvió a estar en su lugar, sin embargo sentía que no era lo mismo, no podía entregarle toda la confianza a ese hombre que con tanta liviandad la había defraudado, pero a pesar de ello lo amaba con toda su alma. Cada uno tenía su actividad, el estudio de danzas volvió a estar a cargo de él, formando nuevos bailarines, que como era usual, integraban el ballet del Palacio conducido por Liz y ella con mucha dedicación y maestría. Sin embargo no podía evitar sentirse mal frente a las miradas que Amir les dedicaba a sus odaliscas y más aún cuando ensayaban algún pax de deux, los celos la llevaban hacia la tortura; bajaba de ese estado convenciéndose a sí misma que eran situaciones estrictamente profesionales, pero en sus fueros íntimos sabía que sus instintos culturales se traducían en un acabado deseo sexual, que él no disimulaba en absoluto, sino que por el contrario demostraba placer en ello. 













10 comentarios:

  1. Que tema tan complejo, no tengo respuesta, es fácil opinar de afuera
    Besos

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  2. Muy complejo, las diferencias de culturas, tan importantes como en este tipo de casos,nos puede llevar a una opiniòn parcializada.
    Besos.

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  3. Querida amiga: entrar en tu blog es una tortura :) para escribir hoy llevo esperando 15 minutos... Mereció la pena!!!, quería saber la continuación de esta historia llena de magia, pasión y como todas un final de incertidumbre...
    La vida en común tiene muchas sombras, sobre todo cuando la forma de verla, las costumbres, son tan diferentes. En la convivencia no sólo puede dar una parte de la pareja y en este caso los celos no son buena compañía.
    Un abrazo cálido

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  4. Querida Alondra,

    Aligerè bastante el blog, le quitè muchos videos, excepto aquellos temas que lo amerita.
    Esta parte de la historia, plantea una convivencia complicada, donde las diferentes culturas no pueden despejar ciertos sentimientos, convirtièndose en una relaciòn complicada.

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  5. Grascias Alicia, me alegro que te haya gustado la historia.

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  6. hoy llegue a tu blog a la tarde entro con calma y te leere parece interesante lo que cuentas te saludo y hasta prontito

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  7. Muchas gracias por visitar mi casa!!.

    Saludos

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  8. Sibaris, me dejaste bastante perplejo en la lectura, es dificil entender una cultura compleja a nuestra idiosincracia.

    Un abrazo.

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  9. Creo que debe ser muy difìcil plantearse una convivencia sana, cuando las diferencias son abismales, en este caso, los personajes son traicionados por sus propios sentimientos, cuyo resultado no es nada grato.

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