Los humanos somos indiscutiblemente impredecibles, en consecuencia nuestras actitudes se manifiestan de igual modo. La herencia, el entorno y nuestra propia esencia son los elementos fundamentales que moldean nuestras conductas....

En cada cuento o escrito se encuentran enmarcados un comportamiento diferente, una naturaleza diferente, un demonio diferente....

domingo, 31 de agosto de 2014

Mal Humor.


“El buen humor es un deber que tenemos para con el prójimo”. (Wallace Stevens)

Revisando mis apuntes de “frases de personajes célebres”, me crucé con el poeta estadounidense, con quien coincido en su reflexión, pero le agregaría “….y para con nosotros mismos”.

Quiero reflexionar sobre este punto en particular, porque no nos estamos dando cuenta lo que significa “estar bien o de buen humor” para nuestra salud en general y para nuestro entorno. ¿Quién no ha sido presa del mal humor? No existe ser sobre la tierra que no haya experimentado este estado, pero muy diferente es que determinadas situaciones nos provoquen ofuscación, tristeza o mal estar pasajeros, lo llamativo es cuando entramos en ese estado en forma permanente.

Los expertos opinan que se trata de una alteración de la química cerebral y que tiene ver con un funcionamiento particular del cerebro y con un déficit hormonal. Esto me lleva a pensar que quienes padecen esta “enfermedad” son capaces de ver una tremenda tormenta en lo que bien puede ser un hermoso día soleado, o de generar una situación conflictiva sin razón, o estar con “mala cara” todo el tiempo.

A diario nos encontramos con este tipo de personajes y es posible que el sufrimiento sea una condena para ellos, pero no creo que sea consciente; hasta donde he podido observar se escudan en los problemas de pareja, en la crisis, en la inestabilidad laboral, en ect., etc., sin caer en la cuenta que nada de eso es la causa sino que está dentro de nosotros mismos.

La insatisfacción, madre de muchos males, en combinación con otros estados deben ser los disparadores y eso debiéramos revisar en nuestros comportamientos, porque no es sencillo convivir en todo momento con personas afectadas, sensibles a la agresión constante, a la defensiva, a la crítica violenta, a malos modales, etc.

Es importante reflexionar sobre este particular, pero mucho más importantes es “vernos” y tratar de corregir esta conducta o pedir ayuda profesional porque definitivamente estaremos involucionando y nada ni nadie “debe” cambiarnos el humor porque de lo contrario nuestras vidas se reducirán a quejas y rezongos y consecuentemente acabaremos solos.



Imágen: Tapa del libro "Y Líbranos del Mal Humor Amen, La Parroquia del Monaguillo", de Sergio Fernández y Arturo González Campos.

1 comentario:

  1. ¡Hola amiga! sentí pena cuando desapareció de mi blog "losdemoniosdesibaris" aquella página que encontraba no era la de mi cómplice de travesuras... Me alegra que de nuevo se enlacen nuestros caminos y porfa, no cambies a google+ en el otro blog, el de mamarrachos no me deja comentar. Sabes, cada vez me cuesta más iniciarme en las novedades, prefiero quedarme en mi ventana, como siempre es la única que me permite esa libertad de "cuando quiero y cuando puedo".
    Con relación a este escrito pienso que es un defecto de muchos, esa cobardía de echarle la culpa a los demás,¡qué difícil resulta pedir disculpas!... En cuanto al malhumor ¿qué cuesta ir por la vida con una sonrisa? al final todo se pega, mejor lo bueno :)
    Un abrazo grande, muy grande

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